¿Cómo imaginas que lucirá la ciudad en la que vives dentro de 30 años?

Predecir el futuro es uno de los ejercicios favoritos de todos los diseñadores y desarrolladores. Durante la Exposición Universal de Chicago en 1893 y las Ferias Mundiales de Nueva York en 1939 y 1965, se expusieron imágenes de cómo se pensaba que serían las ciudades en el futuro. Estas imágenes solían ser optimistas, llenas de innovadora tecnología y arquitectura. Sin embargo, no todas las imágenes eran tan positivas; como ejemplo tenemos la novela de George Orwell, “1984”, publicada en 1949, en la que se retrataba a la sociedad que habitaría este planeta en 1984 y las expectativas no eran tan de color de rosa.

Existen estudios que pronostican que la población mundial alcanzará los 9.7 billones de habitantes para el 2050, se calcula que el margen de vida y la edad promedio de la población se incrementarán en al menos 4 años.

En cuanto al tema de la movilidad, se estima que en el 2050 las ciudades serán multi-modales y menos dependientes en los vehículos a motor.

  • Peatones: las ciudades estarán densamente pobladas, lo que obligará a que la caminata se convierta de nuevo en una rutina para muchos de los habitantes. Las áreas residenciales serán similares a las de comienzos del siglo XX, cuando las personas solían caminar de un lado a otro;
  • Automóviles: si la tendencia actual continua, la cantidad de propietarios de automóviles se reducirá a favor de los autos compartidos, vehículos autónomos y otras tecnologías disruptivas. Y nuestras vidas no dependerán únicamente de los vehículos motorizados para transportarnos;
  • Aviones, trenes y loops: los aeropuertos serán parte de nuestros planes para viajes de larga distancia, pero también habrá otras opciones. Los proyectos para trenes de alta velocidad comienzan a acelerarse a través de varias ciudades del mundo, y otras formas de transporte como el Hyperloop (cápsulas lanzadas a propulsión por medio de baja presión que podrían alcanzar los 1,200 kms por hora) tienen el potencial para ofrecer a los viajeros opciones únicas y competitivas de transporte;
  • Vehículos voladores: El 2050 será testigo de los comienzos de los vehículos voladores autónomos. Esto no es ciencia ficción, en la actualidad ya existen investigaciones en varios países del mundo para alcanzar esta nueva etapa en transporte. Incluso, los Departamentos de Transporte de algunas ciudades ya trabajan en las guías técnicas para implementar esta nueva tecnología, de hecho, se espera que en 3 años el servicio “Uber Elevate” funcione en Dubai y Dallas.

La arquitectura del 2050.

No es descabellado imaginar estructuras que tengan un ciclo de vida de 30 años o más, por lo que muchos de los edificios que hoy se encuentran en construcción serán parte del paisaje que veremos en el 2050. El diseño arquitectónico evolucionará indudablemente, por lo que podremos esperar ver una mezcla de edificios nuevos y viejos, tal y como lo que vemos hoy en día. Pero, ¿qué otros cambios podemos esperar?

  • Más edificios de usos mixtos: se espera que haya menos edificios de un sólo uso, los edificios de oficinas se transformarán en “vecindarios” verticales con 3 o más usos para cada edificio, por lo que serán combinaciones de oficinas, residenciales, comercios e incluso instituciones educativas. Este fenómeno ya se observa en algunas de las ciudades más pobladas;
  • Nuevas oficinas y comercios: dada la necesidad humana para relacionarse socialmente, las oficinas aún existirán, pero probablemente serán una combinación entre oficinas tradicionales, espacios de trabajo compartidos, telepresencia, hospedaje y comercios;
  • Estacionamiento: incluso en estos espacios, que son frecuentemente ignorados, veremos cambios. Varias firmas arquitectónicas ya aconsejan a sus clientes construir lozas planas con mayores alturas de piso a techo (al menos 3.5 metros para estacionamientos residenciales y 4.5 para el resto de los estacionamientos, para poder transformarlos más adelante en otro tipo de construcciones (habitacionales o de oficinas), ya que con la disminución de vehículos, la demanda de espacios de estacionamiento también se reducirá.

La infraestructura del 2050.

Soportar a tantos miles de habitantes exigirá de la modificación de nuestras estructuras actuales – el agua potable, servicios de drenaje y alcantarillado, electricidad, telecomunicaciones, etc. Además, si continuamos con nuestros métodos tradicionales de envios y entregas, la huella de carbono aumentará, por lo que la infraestructura debe desarrollarse para volverse más eficiente, flexible y descentralizada.

Al día de hoy nadie tiene una imagen clara de cómo serán las ciudades en el futuro, pero sí podemos pronosticar muchos de los cambios que están por venir. Las ciudades del 2017 son únicas y diferentes, podemos esperar este mismo tipo de diversidad, combinada con una buena dosis de nuevas tecnologías y oportunidades.